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Cuentos

El banquero anarquista, Fernando Pessoa

El banquero anarquista

Terminábamos de cenar. Frente a mí, como ausente, fumaba mi amigo el banquero,
gran comerciante y acaparador insaciable. La
conversación, que había ido languideciendo, yacía muerta entre nosotros.
Intenté reanimarla al azar, recurriendo a una idea que acababa de
pasar por mi mente. Me volví hacia él, sonriendo:

Calificación: 
5

Dos cuentos de César Gavela

Lápida

Ana se adentró en el bosque un centenar de metros. Bajo un roble vio una laja de pizarra que decía: Fabián Cale, peregrino. 1934-1987.
—Fabián…  —repitió en voz baja.
—Cale.
—¡Has hablado…! ¿Eres Fabián Cale?
—Sí.
—¿Dónde estás?
—Aquí.

Calificación: 
5

Sobreviviré, Amparo Andrés

 
Calificación: 
5

La fiesta de la castaña

Por Lesbia Quintero, escritora venezolana
 

Para Ana María Velázquez, indagadora de mitologías


Los recuerdos están intactos, el tiempo no ha podido tocarlos, son inmunes, son inmortales. Se desplazan por cualquier parte cuando quieren, a veces se ocultan y no escuchan ningún llamado. Es tan difícil hablar de los recuerdos, a pesar de verlos nítidos en la película de mi memoria, cuando intento describir esa selva de rostros y sucesos, se vuelve brumosa y desaparece en mis palabras, se van deshaciendo con cada frase que pronuncio o escribo. Quizá por eso me he negado durante tanto tiempo a contar la historia de Sandra, porque escribir, contar historias que ya están muertas, es un trabajo muy arduo. Los recuerdos van desahuciando la esperanza, en mi caso, a lo mejor soy muy cruel conmigo mismo, qué importa. Esta vida es una trama que se desenvuelve como le da la gana, tiene sus misterios y sus mañas, y los recuerdos son parte de ella.

Calificación: 
0

Entre el cielo y el mar

Calificación: 
0
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by Dr. Radut